Como Dibujar Retratos: Truco Mental Sencillo para colocar correctamente los elementos del rostro en un retrato.

En este tutorial, trato de mostrar un método de observación especial. Con él, y un poco de práctica, podréis analizar y estudiar el rostro que queréis retratar, de tal modo, que podréis colocar y proporcionar correctamente todos los elementos del mismo: ojos, nariz, boca, proporciones de la cara y las facciones, etc.

El vídeo es un poco distinto a los anteriores, ya que no me vais a ver dibujando, ni hablando a cámara. Espero que os guste y os sea útil. Y ya sabes, si te gusta, dale al me gusta y si quieres saber cuándo publico más vídeos, dale al boton de seguir, o suscríbete a mi canal de Youtube: Arte Vivo y Divertido.

Porqué no opino sobre el trabajo artístico de otros.

De vez en cuando, estudiantes y muchas personas me piden que opine sobre sus obras, etc. Y yo, en general, declino la petición. Esto puede parecer extraño, y a algunas personas, incluso, les puede molestar, aunque no sea esa mi intención.

Tengo varios motivos para actuar así. El primero es que a lo largo de mi vida he conocido a muchos artistas y profesores de arte. Y desgraciadamente algunos de ellos disfrutan, realmente, despreciando y sacando faltas de los estudiantes y aficionados, que se acercan a ellos en busca de consejo. He visto a profesores de arte, sin el más mínimo atisbo de talento, criticar a estudiantes hasta hacerlos llorar. Algunos artistas piensan de sí mismos que son “el mejor artista que hay y habrá” y por tanto, cualquier comentario que hacen sobre las obras de otros es siempre “desde lo alto de su pedestal” y por tanto todo lo que ven les parece inferior de un modo u otro. A mi, todo esto, me da vergüenza ajena.

Creo que todo estudiante y persona de verdad interesada en aprender arte, debe, ante todo, buscar su propio avance, comprensión y aprendizaje.

El arte es en sí mismo y por definición: Infinito. Por lo tanto, nunca puede ser comprendido ni aprendido en su totalidad por nadie.

¿Qué quiere decir esto aplicado al tema de esta entrada? Pues que lo que para “un maestro” es una basura, para otro puede ser una otra genial, y ninguno tendrá de verdad la respuesta absoluta aunque lo pretendan.

El propio artista debe ser muy consciente de su trabajo, él sabe y debe saber si la obra que ha realizado cumple con lo que pretendía en un principio, si le provoca las sensaciones que buscaba, o si el resultado le satisface.

La opinión de los demás es importante, sin duda, y se puede aprender mucho de las opiniones de personas que no saben nada de arte también, ya que hablan desde las sensaciones puras y no desde los conocimientos, y el arte, es sobre todo: Sensaciones.

Cuando os aproximéis a un maestro o un artista buscando saber, buscando consejo, preguntad abiertamente cómo se hace esto o aquello. El artista os lo dirá o no, eso no lo se, pero su respuesta os será más útil que si se pone a criticar vuestro trabajo, que no os va a ayudar en nada.

Creed en vosotros, en vuestros trabajos. Analizadlos y pensad si lo que veis y os hace sentir es suficiente, bueno, o incluso magnífico, o por el contrario, no os gusta nada. No seáis hipercríticos tampoco. Cuando algo no os ha salido bien o no os convence podéis hacer dos cosas: La primera, tiradlo y empezad otro trabajo (no es ningún drama y todos los artistas lo hacen de vez en cuando). La segunda es que guardéis vuestra obra unos días, y luego volved a verlo, y ya veréis cómo se os ocurren otras perspectivas, ideas para mejorarlo, o simplemente, decidís tirarlo! eso no lo sabéis.

Espero que de hoy en adelante aumentéis exponencialmente vuestra confianza en vosotros mismos y vuestras obras. No os dejéis intimidar por nadie, y sí: Pedid ayuda para aprender a hacer lo que no sabéis, pero no intentéis que otros averigüen qué es lo que se os da mal, averiguadlo vosotros y pedid o buscar la información.

Un saludo a todas y todos.

José Manuel Gallego Garcia.

¿El arte puede salvar vidas?

Enseñamos a los niños a caminar con los dos pies, a correr con ambas extremidades. ¿Porqué? Porque es lo más lógico, lo más cómodo y lo que mejor resultado nos da. Todos sabemos que esto “debe ser así”.

Sin embargo, a la hora de educar sus cerebros les obligamos a ejercitar con fuerza el cerebro izquierdo (lengua, matematicas, idiomas, historia, ciencias) y les obligamos a dejar en desuso el cerebro derecho (creatividad, motivación, emociones, intuición, ideas…)

¿Resultado?

Niños estresados, Adolescentes con depresión, ansiedad, incapacidad para relacionarse adecuadamente, alcoholismo, drogas, suicidios. Adultos amargados sin ilusiones reales, sin ideas y tratando de sobrevivir sin saber muy bien porqué.

El arte puede ayudarnos mucho con todo esto. Nos obliga a utilizar ambos cerebros a la vez y equilibrarlos: El cerebro izquierdo tiene que trabajar para aprender y ejercitar las técnicas artísiticas, y el derecho utilizar esas técnicas con creatividad, con emoción, con intuición…

En las escuelas y en los hogares damos poca o ninguna importancia a motivar a nuestros hijos en tareas creativas que no tengan un objetivo concreto. Les reforzamos y motivamos para que aprendan idiomas, para que mejoren su escritura, para lean, para que hagan cálculos. Pero les damos poca o ninguna formación en expresar emociones, en motivarse, en aprender a utilizar el lado creativo e intuitivo de sí mismos.

Muchas veces simplemente no queda tiempo para estas cosas en las apretadas agendas escolares, y otras, tampoco sabríamos cómo hacerlo.

Podemos ayudar mucho a nuestros niños y jóvenes motivándoles a aprender a dibujar, pintar, hacer esculturas, o formas con arcilla o pasta de modelar. La música también es una buena forma (siempre que no lo convirtamos en una disciplina de perfeccionamiento con poco o ningún espacio para la emoción y la creatividad).

Todas las artes son buenas y sí, pueden salvar vidas. Las de vuestros hijos y las vuestras también. Todos tenemos emociones y un lado no verbal, ilógico y que necesita “moverse”. Si no movemos nuestro cerebro derecho, si no le damos una válvula de escape, es cuando el estrés, la depresión, la ansiedad, la apatía, la violencia, hacen mella en nosotros y somos incapaces de vivir una vida plena y sana.

Activad vuestro lado ilógico cada día un poco, tomad un lápiz y dibujad lo que sea. Da lo mismo que copiéis una naranja o que hagáis un monigote, o un cuadro de abstracción plena, sólo dejaos ir, y al mismo tiempo intentad hacerlo “lo mejor posible”. Eso equilibrará mucho vuestro interior.

No dejemos que nuestros hijos crezcan “mutilados” de la mitad de sí mismos. Ayudémosles a hacer alguna actividad artística que les guste. Hay mucho camino por delante para ver que esto es mucho más útil y productivo de lo que pensamos. Pero se puede hacer os lo aseguro.